Carta sobre la agresión a Eugenio Gómez

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Tristemente una vez más repito las mismas palabras y debo dirigirme a su medio para defender la honradez, dignidad y valentía de los árbitros de fútbol de Baleares.

Este fin de semana varios árbitros de fútbol de Baleares han sido agredidos, unos verbalmente, otros físicamente. No reproduzco los nombres de los equipos implicados ya que las agresiones no son protagonizadas por “clubes” sino que tienen nombre y apellidos. Los agresores deben ser perseguidos por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad para conseguir que dichos “sujetos”, en virtud a la Ley del Deporte y diferente normativa en vigor, no vuelvan a pisar un campo de Fútbol, ni recinto deportivo, durante mucho tiempo.

Quiero recordar que cualquier acto de violencia (física o verbal) es injustificable por muy mal que lo hagamos en el campo o por muchas veces que nos equivoquemos a lo largo de un partido. Es humillante ser agredido por el mero hecho de ser árbitro. Es un acto inhumano agredir a quien está indefenso. Es triste, lamentable, cruel y de cobardes, agredir a un árbitro de fútbol. Se me ocurren otros calificativos, de peor talante, que me son imposibles reproducir por respeto a los lectores de este medio, que definen de forma mucha más gráfica a los “sujetos” que llegan a agredirnos. La indignación del colectivo arbitral, tras los crueles ataques a la integridad física de nuestro compañero Gómez Romero es inmensa y aumenta semanalmente debido a las numerosas “personas” violentas que campan a sus anchas por nuestros campos de fútbol. Estos “violentos” deberían estar encerrados ya que son seres antisociales que no se merecen el calificativo de “aficionados” y mucho menos el adjetivo de “deportistas”.

Destacar que si se siguen produciéndose actos de barbarie, como los comentados en estas letras, seguro que llegará un momento en que los partidos deberán ser arbitrados por delegados, directivos, entrenadores o jugadores ya que nadie, absolutamente nadie, estará dispuesto a que “le pateen” , agredan , escupan, humillen e insulten por el mero hecho de ser árbitro de Fútbol.

Tan solo me queda animar a mi compañero Gómez Romero y esperar que el responsable de la ilegítima agresión (y todos aquellos que justifican su conducta con excusas ridículas que apelan a que el jugador “se puso nervioso” y a que el árbitro lo estaba haciendo mal) sean sancionados por nuestra Federación Balear de Fútbol de una forma inmediata, eficaz y ejemplar, sobre todo ejemplar, por el bien de nuestro fútbol balear.

Por último agradecer a Infobalear su herramienta a la hora de denunciar cuantas agresiones e injusticias se producen en nuestro fútbol y trasladar (en nombre de todos los árbitros de baleares) nuestro más sincero:

¡ Ánimo Eugenio!

(Fdo – R.M.P – Asambleísta de la FBF representante de los Árbitros de Fútbol por la circunscripción de Mallorca )

Publicada en Infobalear